César Cueto, al maestro con cariño
Realmente es un lujo verlo jugar, recuerdo que lo vi por primera vez cuando apenas tenía 4 años de edad, en aquella selección del 85, la última de las más grandes y ovacionadas selecciones del Perú, y desde ahí, fue, es y seguirá siendo mi ídolo.
Recuerdo un reportaje que se hiciera en las calles bonaerenses, y los mismos argentinos lo decían: "Si Cueto hubiera sido argentino, Maradona hubiera pasado desapercibido", quizás suene a exageración y se comprende, pero eran palabras salidas de los mismos argentinos.
Cueto merece que le hagan uno y mil homenajes ahora que está en vida, no hay que esperar a que se nos vaya para recién acordarnos de él.
Gracias César Cueto por esos momentos felices que le diste al Perú, y que hasta ahora muchos esperamos que tu legado sirva de ejemplo para futuras generaciones.


























