Grooveshark, uno de los servicios de música en streaming más populares de la red y a su vez, de los más perseguidos por la industria musical, ha perdido la batalla en los tribunales contra estas y anunció su cierre definitivo.

Tras 10 años de existencia y casi la mitad de ella en dura batalla legal contra compañías discográficas como Sony Music Entertainment, Universal Music Group y Warner Music Group, los responsables de Grooveshark llegaron a un acuerdo para cesar sus actividades y cerrar definitivamente su web.

La Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA) ha colgado un comunicado en su página web en el que ve este cierre como una victoria para toda la industria musical, pues consideran que Grooveshark se había lucrado sin compensar a los artistas.

En el comunicado publicado en su página web, Grooveshark ofrece disculpas a sus usuarios por los perjuicios causados por el repentino cierre del servicio y les recomienda el uso de otros (legales) como Spotify, Google Play Music, Deezer, etc.