Dongmei Li, una estadounidense residente en Nueva York, demando a Apple y AT&T al considerarse perjudicada por la reducción del precio del terminal y pide una indemnización de 1 millón de dólares a las dos empresas por la reducción repentina de 200 dólares en el precio del iPhone, dos meses después de su lanzamiento.

En su argumentación acusa a Apple, Steve Jobs y AT&T de discriminación de precios considerando que la oferta de reembolsos es desleal y engañosa.

En respuesta, Apple pidió disculpas al día siguiente a los afectados (lo que la prensa bautizó con el juego de palabras de iPology) y anunció que compensaría a sus clientes con cien dólares de crédito en sus tiendas.